miércoles, 7 de agosto de 2019

Ecumenismo: aproximaciones al término


Extractos del artículo escrito por Amós López, tomado de la Revista Cubana “CAMINOS” de Pensamiento Socioteológico. No. 84 abril-junio/2017

Oikoumene es un vocablo que proviene de una familia de términos del griego clásico relacionados con la vivienda, el asentamiento, el lugar de pertenencia. (…) La raíz de estos términos es oikos. Oikoumene, de donde procede directamente “ecumenismo”, será en consecuencia el “mundo habitado” en el que coexisten diversos pueblos, con multiplicidad de lenguas y culturas”.

“En el cristianismo primitivo, el término oikoumene se utiliza en las acepciones ya mencionadas de mundo o imperio romano. En un texto del siglo II, el Martirio de Policarpo, se hace referencia a la Iglesia Católica extendida por la oikoumene”.

Tanto Orígenes como Basilio el Grande manifiestan esta misma comprensión en sus comentarios bíblicos, acrecentando la idea de que aquellos que habitan la oikoumene son los que forman parte de la iglesia”.

“Este será el uso eclesiástico subsecuente más difundido, el referido a la extensión de la comunidad cristiana a través del imperio romano. Para el siglo IV, la oikoumene es el “mundo cristiano” con el doble significado, político y religioso, de “imperio cristiano” y “toda la iglesia.”

“El adjetivo oikoumenicos (traducido al latín como universalis o generalis) se refiere a todo lo que tiene una validez universal”.

jueves, 20 de junio de 2019

Profecías “cumplidas” y testimonio cristiano: Trump y los fundamentalismos político-religiosos


Por Ricardo Guillermo Gállego


El actual ocupante de la oficina oval de la Casa Blanca, el engreído Donald Trump,  es descrito, entre muchos que hacen el mismo ejercicio, como racista, clasista, misógino, narcisista, esquizoide…y para qué seguir. Su discurso de odio abarca a gran cantidad de supuestos enemigos de su concepto de “America first”.

Llegó a calificar, con singular rabia,  de “traicioneros como serpientes” a los inmigrantes (elpais.com.uy, 23/02/2018), sean musulmanes, de México, de Centroamérica y el Caribe o de África, por ejemplo. Recordemos cómo se refirió a los inmigrantes de Haití, El Salvador y varios países de África como provenientes de naciones “agujeros de mierda” (aunque negó haberlo dicho así a pesar de que existen registros: elmundo.es, 12/01/2018).

Ha estado acumulando animadversión en todo el mundo por sus desplantes y amenazas a todo aquel que discrepe con su muy particular manera de hacer “política”. Además,  instrumentando decisiones lesivas para grupos vulnerables dentro del mismo territorio norteamericano.

 Robert Reich, profesor universitario y ex secretario del Trabajo de William Clinton, analizó el primer presupuesto de Trump concluyendo que es  “la celebración de una forma cruel y virulenta de individualismo (…) por el recorte de 3.6 billones  de dólares para los próximos 10 años que se basa en rebajar apoyos a los pobres, los sin techo, el Medicaid, el acceso a alimentos, a la seguridad social por discapacidad laboral, seguros de salud y cuidado para niños y niñas de bajo ingreso. Esos recursos van a un vasto aumento del gasto militar y para la rebaja impositiva a favor de las corporaciones y los ricos” (robertreich.org). 

sábado, 30 de marzo de 2019

¿Qué es el Ecumenismo?: Significado, importancia, qué es y qué no es


Reflexiones tomadas del Instituto de Estudios e Investigación Intercultural A.C. (INESIN), San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.


1.- ¿De dónde viene la palabra?
Del término griego “oikoumene” que quiere decir la tierra habitada, el mundo conocido, el universo. En la perspectiva del Nuevo Testamento se entiende como un proceso en continuo desarrollo que empieza como “tierra habitada” y se va haciendo “lugar habitable”, la casa en a que quepa toda la familia humana.

2.- ¿Qué quiere decir?
En sentido religioso llamamos ecumenismo al diálogo y la búsqueda de la unidad entre las iglesias cristianas y sus diversidades (Micro Ecumenismo). “La unidad en la diversidad es la imagen del misterio de la comunión de amor que es la naturaleza misma de Dios”. Al proceso de entendimiento y respeto mutuo entre religiones se llama diálogo interreligioso, y al diálogo con los movimientos civiles que trabajan por el cuidado de toda la creación se llama Macro Ecumenismo. 

jueves, 20 de septiembre de 2018


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Ciudad de México, a 20 de septiembre de 2018
Verdad y justicia: prerrequisitos de perdón
A la opinión pública:

Iglesias por la Paz es un colectivo integrado por personas de fe y organizaciones religiosas, incluyendo las iglesias Anglicana, Bautista, Católica Romana, Luterana, Metodista, Presbiteriana, así como la Cienciología; tradiciones espirituales como la Mexicanidad, y espacios de análisis y estudio como Católicas por el Derecho a Decidir, el Centro de Estudios Ecuménicos, el Observatorio Eclesial y la Comunidad Teológica de México.

Iglesias por la Paz fomenta y apoya la construcción de la paz con justicia en México y por sus convicciones espirituales se opone a la violencia, la discriminación y la injusticia. Este colectivo lleva a cabo actividades y acciones diversas con el fin de sensibilizar a la sociedad y gobierno sobre la importancia del proceso de la construcción de paz, siempre con una dimensión ética y espiritual.

En el marco del 21 de septiembre, Día Internacional de la Paz (ONU) y Día de Oración por la Paz del Mundo (Consejo Mundial de Iglesias), hace más de un lustro que se articulan actividades para visibilizar la necesidad de paz con justicia y dignidad en México, realizando mesas, foros, cine debate y devociones ecuménicas e interreligiosas, en diferentes estados del país en los llamados #10DíasPorLaPaz.

Este 2018 hay un conjunto de signos que interpelan a todas las personas de buena voluntad en México, como el septuagenario de la fundación del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), el cincuentenario de la Conferencia Episcopal Latinoamericana (CELAM) y especialmente la Teología de la Liberación que sigue dando frutos abundantes, diferenciando a múltiples y diferentes sujetos de liberación; por otro lado, el cincuentenario del movimiento estudiantil en México; un año de los sismos que estremecieron al sureste y al valle de México, que han evidenciado lo corrupto del negocio de la construcción desde hace 33 años, así como la inminente canonización de San Romero, Profeta y Mártir.

Recientemente una nueva fosa clandestina en Veracruz con restos humanos de más de un centenar y medio de personas; el asesinato de Margarito Díaz, líder Wixarika, a quien victimaron por defender la tierra, y más recientemente, el deambular cientos de cuerpos en dos transportes a cargo del gobierno del Estado de Jalisco, evidencian más que indolencia, el profundo desprecio por la dignidad de la persona humana, lastimando a la ya de por sí agraviada ciudadanía.

El reciente proceso electoral ha expresado por amplia mayoría su rechazo al modelo económico neoliberal, buscando un cambio de rumbo que ponga la dignidad de la persona humana por encima de cualquier otro interés, y aquí recordamos las palabras que Javier Sicilia repitiera en el segundo diálogo por la paz, la verdad y la justicia: “Su fracaso –el fracaso del gobierno federal entrante-, sería nuestro fracaso”.

Latinoamérica, el norte geopolítico y el mundo, están a la expectativa de lo que pasa en México, somos conscientes de la oportunidad histórica y sus implicaciones, por lo que también llamamos a todas las personas de buena voluntad para acompañar esta alternancia de modelo, de tal suerte que ni sus adversarios, ni sus colaboradores advenedizos arranquen la esperanza de las personas excluidas.

En este sentido, apreciando el legado milenario y global de la cristiandad, no menospreciamos el valor y la importancia del perdón al que llama AMLO, presidente electo, tanto para el bienestar social, como el comunitario; sin embargo este legado nos indica que antes de llegar al momento del perdón, se necesita que haya verdad, para la impartición de justica; de tal forma que la verdad, la justicia y la memoria, habiliten en lo individual y personal, la decisión del perdón.

La indolencia manifiesta en algunos de los llamados foros por la pacificación, nos han llevado a implementar un espacio de escucha, en articulación con el Grupo de Investigaciones Antropológicas, Sociales y Forenses; con seis grandes temas que lastiman a nuestra nación: la violencia contra periodistas y personas defensoras de los derechos humanos; las víctimas vulneradas en sus derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, específicamente las personas damnificadas por los sismos que cumplen un año en estos días; las víctimas de la desaparición forzada con sus 37 mil casos, o como dijo el literato, 37 mil 43; la violencia de género con los dolorosísimos casos de feminicidio; la pederastia, especialmente la perpetrada por ministros de culto religioso; las víctimas de despojo en cuanto a la tenencia de la tierra y el territorio.

El contexto, la coyuntura y nuestra propia labor, nos permiten vislumbrar la pertinencia de una gran Comisión Nacional de la Verdad, iniciativa que saludamos y respaldamos fraternalmente, llamando a la incorporación de la ciudadanía en sus instancias decisorias, con académicos, defensores de derechos humanos y el amplísimo sector de las víctimas, y con la participación de observadores internacionales, con total respeto al pacto laico del Estado Mexicano.

Iglesias por la Paz, acompañante pastoral en la defensa y promoción de la dignidad de la persona humana, este año realizará actividades para visibilizar la necesidad de construir la paz desde abajo, especialmente en los estados de Guerrero, Jalisco, México, Morelos, Sinaloa, Tamaulipas, Veracruz y la CDMX.

La paz es fruto de la justicia (Isaías 32:17a)


Correo E: iglesiasporlapaz@gmail.com  twitter: @iglesiasxlapaz

viernes, 7 de septiembre de 2018

Codicia en Extremo y el Colapso de la Ética: Signo de los Tiempos en los Inicios del Siglo XXI


Por Ricardo Guillermo Gállego

El apóstol Pablo hace una descripción turbadora, vívida y muy alarmante de las características del ser humano de los “últimos”  tiempos, y le dice a Timoteo. “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de los bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negaran la eficacia de ella; a éstos evita…” (2Ti. 3:1-5).

Quiero aclarar que no me identifico teológicamente con algunas posturas premilenaristas y dispensacionalistas  que se desarrollaron principalmente a fines del siglo XIX y principios del XX (y que prevalecen hasta el día de hoy en denominaciones cristianas de ese corte), sobre todo por teólogos como John Nelson Darby y Cyrus I. Scofield, y otros fundamentalistas cristianos que, como sabemos, privilegian una lectura literal de la Biblia; y pareciera que me alineo con ellos en sus interpretaciones al citar el pasaje arriba mencionado y que estoy por disertar sobre “el fin de los tiempos”, según su peculiar doctrina de la “séptima dispensación” que tiene que ver con el “Reino Milenial”. No es así, como explicaré en el desarrollo de este ensayo.

De hecho, los sujetos retratados por Pablo pudiéramos identificarlos, en estos inicios del siglo XXI, con muchos personajes que conocemos en la actualidad. Aunque también con cientos de miles que en el transcurso de la historia de la humanidad se les equiparan. Podemos decir, con John Saxe-Fernández (La Jornada, 21 diciembre 2017), que el 2017 fue un Annus Horribilis, y que este 2018 y los años que sigan continuarán esa tendencia; y lamentablemente lo más seguro es que  “vendrán tiempos peligrosos”…más peligrosos, con esperpentos, por ejemplo, como Donald Trump. De los adjetivos listados por Pablo, ¿le quedarán al actual ocupante de la Casa Blanca epítetos como impetuoso, infatuado, cruel, vanaglorioso, soberbio, calumniador?